El 1 de febrero de 2016, en su presentación como nuevo entrenador del Manchester City, Pep Guardiola explicó los motivos que lo llevaron a asumir en el banco citizen y sus intenciones.

“Estoy aquí para cumplir un reto. Para intentar jugar cada fin de semana, queremos que el City juegue bien y los aficionados se sientan orgullosos de nosotros. Al final veremos qué nivel tenemos y qué podemos conseguir, pero lo que más quiero es que la gente disfrute con lo que hacemos. Ojalá consigamos títulos, y para ello necesitamos a los aficionados. Sin vosotros es imposible”.

“Todos los entrenadores quieren mejorar a sus jugadores. Cuando mejoras a los jugadores mejoras al equipo. Trabajo como todos los demás entrenadores. Tengo mi manera de ver las cosas. Necesito tiempo y en este mundo no tenemos tiempo así que intentaremos crear un espíritu de equipo lo más rápido posible“.

“He probado mi nivel en la liga española, también en la alemana. Ahora quiero hacerlo en Inglaterra. Mi principal objetivo es hacer que la gente se sienta orgullosa del juego que practicamos. A final de temporada veremos los títulos, pero si la gente no está orgullosa nada vale. El mayor reto es jugar bien. Después ganar un partido, luego otro y otro. Pero el objetivo real es jugar bien”.

Guardiola, en su forma de entender el fútbol, no varía. Sus conceptos se repiten una y otra vez en Manchester; los mismos que antes se replicaron en Múnich y Barcelona. Sin embargo, la adaptación de Pep Guardiola al fútbol inglés y la del Manchester City a la idea del catalán; no ha sido algo sencillo. Requiere de tiempo para que ambas partes logren entenderse y conocerse. Es por eso que “crear un espíritu de equipo” fue la motivación inicial para desarrollar la propuesta del entrenador.

Tras su primer partido oficial y primera victoria en la liga inglesa ante el Sunderland, Pep supo de inmediato que tendría que buscar soluciones para ayudar al equipo sin modificar su pensamiento: “Para ser el primer partido en casa, la presión; me he dado cuenta de lo difícil que es la Premier Legue. Nos queda mucho por aprender”.

De ahí en adelante, la convicción ha sido la misma:

“Debo pensar en lo que tengo que hacer para ayudar al equipo sin cambiar mis ideas. Es evidente que necesito tiempo para adaptarme, pero no significa cambiar mi forma de entender el fútbol. Con los jugadores que tenemos, tenemos que jugar de esta manera, es la mejor forma de hacerlo. El club hace tiempo que cree que esta es la forma de juego que quiere”.

“Aquí voy a tardar más en aplicar mis ideas. ¿Por qué? Porque la Premier es particular, y por esto vine. ¿No soy capaz? Voy a insistir, insistir e insistir hasta el final”.

“Sigo creyendo que para ganar debes controlar el juego y eso significa tener la posesión, hacer muchos pases para crear oportunidades y que no te las creen.Pienso que es la mejor manera de jugar e insistiré en ella”.

“La gente me dice que tengo que cambiar mi juego. ¿Y qué tengo que hacer? ¿Cambiar mi juego a la forma en la que lo ven en Inglaterra? Por supuesto me adaptaré a ciertas condiciones, pero siempre jugando como siento. De otra forma no lo sé hacer”.

Guardiola reconoce que el esfuerzo y el trabajo son fundamentales en la labor del entrenador y esta vez no debiese ser la excepción durante una etapa de altos y bajos, de eso no hay dudas. Día a día el City va entendiendo la idea.

Foto: Getty Images/Back-Post

Por: Nico Apraiz