Desde San Mamés, vimos un partido muy polémico y frustrante que deja muchas preguntas. Pero el hecho queda, los campeones del España perdió contra un Bilbao que falta su mejor jugador esta temporada, Yeray. Sin embargo, hay luz al final del túnel, y esta luz se llama André Gomes. Ha jugado de regista, de segundo pivote, de volante mixto, de interior, de volante en banda y de trequartista a veces. En mi opinión, donde mejor rinde es como interior con libertad en el Valencia de Nuno Santo. El portugués se desempeñó mejor aquí debido a su regate, locomoción y motor. No ha impresionado en Catalunya por un razón: toma tiempo en llegar a ser enganche.
En el sistema de Enrique, los centrocampistas se valoran por los kilómetros corridos. Por eso, Rakitić tenía éxito como un “niñera” por los regates de Alves. Y esta temporada, el entrenador quiso anular el concepto de un mediocampo enfocado en posesión de la pelota. Messi como brújula. Denis y Rafinha, los interiores funcionan como falsos extremos y también extra delanteros. Además de André, los otros opciones para el centrocampista derecho han brillado como mediapuntas, con llegada y desborde. Gomes tiene control y conducción; mientras los otros mejor rinden mejor cuando no tienen la pelota, y en sus desplazamientos, Gomes es mejor cuando tiene la pelota. Tiene el posicionamiento de un centrocampista, y vale la pena dejarle evolucionar para rellenar el agujero de Xavi.

Además de Marco Verratti, ningún jugador puede rellenar este gran agujero que le ha acosado el conjunto blaugrana desde que se marchó Xavi. Le falta pase vertical y posicionamiento para recibir la pelota en cualquier momento, pero ha mostrado sus mejores rendimientos de mediocentro, como Hércules, Gladbach, Sporting y Celtic. En este momento, Barcelona necesita un jugador que puede cambiar el ritmo, o romper los líneas y ganar el duelo de posesión. Debe dejarle crecer y evolucionar, y a ver si tiene éxito

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